Se pregunta qué está sucediendo y se expresa la creencia de que el servidor ha sido hackeado, lo que indica una falta de seguridad. La situación se considera mucho peor de lo esperado.
Se revela que la persona con la que se habló por teléfono no es quien se creía. Se insiste en la necesidad del código de 15 dígitos. Se da la orden de detener a Dani Francesco y a quienquiera que sea, y de perseguir el auto para recuperarlo.