Informes del Instituto de Defensa sugieren avances ucranianos en territorio ruso, buscando ganar terreno invadido por Rusia y llevar la guerra al país vecino.
Ucrania ha atacado instalaciones eléctricas y fábricas rusas, generando conmoción económica y social. Un reciente ataque a una residencia estudiantil en Lugansk, territorio ocupado por Rusia, provocó la muerte de 17 estudiantes y fue calificado internacionalmente como un crimen de guerra.