Ucrania lanzó un ataque con drones en San Petersburgo, la ciudad natal de Putin, y en una base militar, en lo que parece ser una respuesta directa a la ofensiva rusa en Kiev que dejó 13 muertos y más de 60 heridos. El ataque principal se dirigió a una empresa petrolera.
Estos tres ataques simultáneos en Rusia, incluyendo uno en una empresa de fabricación de armas, se produjeron en el contexto de un encuentro económico en Rusia y generaron una columna de humo visible en San Petersburgo, marcando un aumento en la intensidad del conflicto.
La situación en Ucrania y Rusia sigue escalando, con ataques y contraataques que dejan un saldo trágico de víctimas y demuestran la complejidad y la falta de una resolución a corto plazo en el conflicto.