Se presenta el testimonio de la Sra. Esther, quien por años luchó contra la adicción al cigarrillo. Al conocer al Señor, decidió dejarlo y se sintió libre, pero luego comenzó a sentir dolores corporales, especialmente en la cintura.
Tras recibir oración en varias reuniones, comenzó a sentirse mejor. En la última oración, sintió el "fuego" y el dolor desapareció por completo, atribuyendo su sanación a la fe en Dios y la acción divina.