Las manifestaciones estudiantiles en Santiago, Chile, han escalado a enfrentamientos con la policía, resultando en 35 detenidos y seis heridos. El presidente chileno calificó la situación como delicada y dramática, instando a condenar la violencia.
El mandatario advirtió sobre la necesidad de defender la democracia frente a quienes buscan desestabilizar un gobierno elegido democráticamente, haciendo un llamado a rechazar la violencia en futuras movilizaciones.