El parque de atracciones Eco City, alguna vez el único lugar de esparcimiento infantil en la Franja de Gaza, se ha transformado en un refugio improvisado para miles de desplazados.
Esta situación refleja la crudeza del sufrimiento de la infancia en el enclave palestino. Los niños y sus familias evocan con nostalgia los momentos de felicidad vividos en el parque, que les permitía escapar de las presiones de la rutina diaria.
Los recuerdos de alegría, risas y diversión contrastan fuertemente con la realidad actual, donde los niños ayudan en tareas básicas como montar tiendas de campaña, conseguir agua potable, cocinar y buscar comida. La guerra, el bloqueo y los desplazamientos han cambiado drásticamente sus vidas.
Los testimonios de los adultos expresan el anhelo de que el parque vuelva a ser un lugar de diversión y juego, donde los niños puedan disfrutar de un día sin el peso del desplazamiento, el agotamiento y el sufrimiento. El mensaje al mundo es un llamado a la empatía y a poner fin a tanto padecimiento.