Se informó sobre la casa del Indio Solari en Parque Leloir, lugar que se encontraba rodeado de árboles y donde el músico padecía los dolores y contracturas producto del Parkinson. Se mencionó que el músico utilizaba una pileta para atenuar las dolencias físicas.
El cronista en el lugar transmitió la conmoción generalizada ante la noticia del fallecimiento, destacando que, si bien se conocía su delicado estado de salud, la noticia sigue siendo sorpresiva y dolorosa para muchos.