Pablo continuó compartiendo sus experiencias juveniles ligadas a la cultura ricotera, detallando cómo las reuniones con amigos se musicalizaban con Los Redondos. Si bien no se considera un fanático de las "misas ricoteras" o el pogo, reconoció la influencia de la banda en su vida universitaria y la conexión personal que estableció con sus canciones.
El conductor también mencionó las opiniones de expertos como Bobby Flores, Sergio Marchi y Mario Broi sobre los primeros espectáculos de Los Redondos, destacando la evolución de la banda y la incorporación de nuevos públicos. Pablo expresó su preferencia por los inicios "underground" de Los Redondos, antes de que se masificaran, y cómo la música de la banda generaba una atmósfera particular.
La conversación derivó hacia la figura de Feynman, a quien Pablo describió como un "grinch" en contraste con su actitud inicial más diplomática. Se hizo hincapié en la importancia de la cultura ricotera y la conexión de Pablo con ella, incluso bromeando con el título "Tuve una juventud ricotera".