La aceleración no gravitacional de Oumuamua y su aparente capacidad para sobrevivir a las fuerzas que lo empujaban siguen siendo un enigma.
Se teoriza que estas fuerzas, si fueran lo suficientemente intensas, podrían haber provocado la rotación del objeto hasta destruirlo. Sin embargo, las observaciones de 30 días mostraron que Oumuamua mantuvo su estabilidad rotacional, lo que profundiza el misterio sobre su comportamiento.