Marco Micheli y su equipo analizaron la trayectoria de Oumuamua utilizando datos de telescopios como el Hubble, BLT y CFT, y las leyes de la física.
Descubrieron una pequeña discrepancia entre la predicción y las observaciones: el movimiento de Oumuamua se desviaba de las trayectorias gravitatorias normales, como si una fuerza radial lo alejara del Sol.
A esta fuerza se la denomina "no gravitatoria" y es común en cometas. Sin embargo, Oumuamua, a pesar de esta anomalía, se asemejaba más a un asteroide que a un cometa, ya que no presentaba rastro de desgasificación.