Una ola de calor azota Europa, con temperaturas que superan los 37 grados en Francia y 39 en España, incluso antes del inicio oficial del verano. Millones de ciudadanos en Francia, Grecia y Portugal no pueden permitirse aire acondicionado, y en España la cifra alcanza el 30%.
Más de la mitad de los ciudadanos en España, Portugal, Italia y Chipre afirman no disponer de elementos básicos para proteger sus viviendas del calor. La preocupación es especialmente alta en el Mediterráneo, con un alto porcentaje de griegos, malteses y chipriotas temiendo las temperaturas extremas, que se ha convertido en la principal inquietud climática de los europeos.