La FIFA implementará cambios significativos en el juego para hacerlo más ágil y evitar la pérdida de tiempo en el próximo Mundial.
Se amonestará a los arqueros si tardan más de ocho segundos en realizar un saque de arco, se controlarán los tiempos de los tiros libres y se sancionará a los arqueros que se retrasen con un córner. Los jugadores no podrán taparse la boca al hablar para evitar lenguaje inapropiado.
Se busca agilizar el juego y limpiar la competición de actitudes antideportivas. Los cambios de jugadores deberán ser rápidos, o el equipo jugará con un jugador menos temporalmente.El VAR tendrá más poder para evaluar jugadas, incluyendo las tarjetas amarillas, y se potenciará el uso de la tecnología.