Melina, una participante de "Cuestión de Peso", expresa su preocupación por recurrentes tentaciones nocturnas de comer cosas dulces, a pesar de que solo tiene fruta en su heladera. Se siente frustrada y enojada por no poder controlar estos impulsos, que la llevan a levantarse de madrugada a buscar comida.
Ante esta situación, Melina recurre a Pau en busca de ayuda, admitiendo que la impulsividad y las ganas de comer algo dulce la superan. La participante se muestra angustiada por la posibilidad de recaer en viejos hábitos y por la cercanía de un evento familiar importante (el cumpleaños de su hermano), que representa una gran tentación.