Se relata la trágica historia de Walter Bulacio, un joven de 17 años que murió en 1991 tras ser detenido por la policía durante un recital de Los Redondos en Obras Sanitarias. A pesar de no tener entrada, fue llevado a comisaría donde, según testimonios, fue golpeado.
La muerte de Bulacio, ocurrida días después de su liberación, marcó un hito en la lucha contra la represión policial y la impunidad. La familia, con la abuela de Walter a la cabeza, luchó incansablemente por justicia.
Como consecuencia de este caso y la presión social, se logró la abolición de los edictos policiales, que permitían detenciones arbitrarias sin orden judicial. Esto significó un cambio en la forma en que la policía podía actuar en la Ciudad de Buenos Aires.