Se muestran imágenes de la residencia del Indio Solari en Parque Leloir, un lugar que él mismo describía como un "resort" personal.
La casa cuenta con una pileta climatizada con agua termal, que el artista utilizaba para su tratamiento y que ahora cobra un nuevo significado tras su fallecimiento.
Este refugio, construido en las antiguas caballerizas de la estancia, refleja la privacidad y el estilo de vida recluido del músico en sus últimos años.