El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, defendió el acuerdo de alto el fuego con Líbano, afirmando que reconoce la realidad creada por el ejército israelí y que las tropas mantendrán su presencia y operaciones hasta que Hezbollah se retire de la zona.
Katz subrayó que el pacto incluye una declaración inequívoca sobre el desarme de Hezbollah en todo Líbano y condena la implicación de Irán en la región. El alto el fuego está condicionado a la retirada de Hezbollah de las zonas al sur del río Litani y la creación de una zona desmilitarizada.
Las fuerzas israelíes continuarán sus operaciones, y el acuerdo consolida la permanencia de las tropas israelíes en la zona de seguridad hasta la "línea amarilla", incluyendo la zona de Belfort. Esto da libertad de acción a Israel para desmantelar infraestructuras terroristas y atacar Beirut en caso de disparos.
El ministro de Defensa añadió que el alto el fuego podría llevar a un acuerdo de paz político y a una seguridad permanente para los residentes del norte de Israel, poniendo fin a 50 años de conflicto. El pacto, facilitado por Washington, establece el cese de ataques de Hezbollah y la evacuación de sus miembros del sur del río Litani.