Israel lanzó nuevos ataques contra el sur del Líbano, resultando en la muerte de siete personas en la ciudad de Tiro, según la defensa civil libanesa. Estos ataques ocurrieron después de que Naim Quesen, líder de Hezbollah, rechazara un alto el fuego con Israel. El Ministerio de Salud del Líbano reporta al menos 3.526 personas fallecidas desde marzo a causa de los ataques israelíes, mientras que del lado israelí murieron 27 soldados y un civil.
La ONU ha duplicado su petición de ayuda humanitaria para el Líbano a 640 millones de dólares, ante la situación de 1,4 millones de desplazados. La milicia libanesa Hezbollah, apoyada por Irán, ha sido considerada terrorista por varios países.