Expertos discuten la efectividad de la limpieza en la escena de un crimen y la posible detección de olores residuales.
Luis Olavarría señala que, si bien se puede intentar neutralizar olores con lavandina y desinfectantes, un olor peculiar a limpieza podría alertar sobre una intervención.
Se enfatiza la importancia de la ropa de la víctima y el arma homicida como elementos clave en la investigación, así como la dificultad de eliminar por completo rastros de sangre.