Se reflexiona sobre la partida de figuras como el Indio Solari y Diego Maradona, lamentando la pérdida de personas comprometidas social y políticamente que aportaron significativamente a la cultura.
Se plantea la idea de que Dios a veces se equivoca al llevarse a estas figuras antes de tiempo, en lugar de a otros. Se destaca el legado y la importancia de estos ídolos populares para la sociedad argentina.