Elba Marcovecchio se defiende de las acusaciones sobre la herencia de Jorge Lanata, calificándolas de "inmerecidos ataques y tergiversaciones".
Bárbara Lanata expresa alivio porque su madre revocó un poder a Elba, lo que les da tranquilidad a los empleados de su padre. Sin embargo, reconoce que la relación con Elba es tensa y que hubo un intento fallido de diálogo.
Se menciona la frase de Jorge Lanata: "Se van a matar por plata", y Bárbara Lanata la califica como una frase que habla más de Elba que de ellas.