Se reconstruye el domingo de la desaparición de Agostina, señalando que el fiscal estuvo en la puerta de la casa de Barrelier, donde la joven podría haber estado aún con vida y atada, pero no ingresó.
Se cuestiona la explicación del fiscal sobre los horarios de muerte y se plantea la hipótesis de que Barrelier pudo haber matado a Agostina cuando se vio acorralado. La falta de ingreso a la casa, a pesar de las sospechas, es un punto central de la crítica.