Se analiza la estrecha relación entre el Indio Solari y el kirchnerismo, evidenciada por la presencia de figuras como Máximo Kirchner y Guado de Pedro en su casa tras su fallecimiento.
Esta conexión, que trasciende lo ideológico y se presenta como afectiva y casi familiar, genera debate sobre la influencia política en el ámbito cultural.
Se compara esta situación con la de otros músicos como Roger Waters, cuyas posturas políticas también han generado controversia entre sus seguidores.