Se generó debate sobre la posible negativa del gobierno a autorizar el velatorio del Indio Solari en el Congreso de la Nación, argumentando que los intereses políticos podrían primar sobre la voluntad popular.
Se comparó la situación con la de Diego Maradona, resaltando la importancia de los ídolos populares y la necesidad de un espacio para despedirlos.
Se expresó el deseo de que el gobierno acceda a la solicitud, considerando que sería beneficioso tanto para el público como para la propia gestión gubernamental.