Se analiza el fenómeno de la popularidad de Los Redondos y el Indio Solari, un grupo que alcanzó un nivel masivo sin el apoyo de grandes discográficas ni medios tradicionales, en una época sin redes sociales. Se plantea la pregunta sobre cómo se explica este salto a la fama y el trasfondo cultural y político de este éxito.
Se sugiere que la negativa de la banda a "transar" con las discográficas, a realizar fotos promocionales y a dar entrevistas convencionales, junto con el misterio que rodeaba al personaje del Indio, alimentaron su leyenda. Esta actitud de no concesión y el aura de enigma contribuyeron a su impacto cultural y a la conexión profunda con su público.