Estados Unidos ha impuesto nuevas sanciones contra Irán, dirigidas a individuos, empresas y petroleros, como respuesta al no acuerdo alcanzado.
El Departamento del Tesoro identificó una red dedicada al envío de gas licuado de petróleo de origen iraní a Asia, camuflado como producto de Omán. Las sanciones incluyen entidades en Emiratos Árabes Unidos, China y las Islas Marshall, además de varios buques.
Estas medidas, calificadas por Trump como un "endurecimiento" de la presión económica, se dan a pesar de las señales de acercamiento diplomático sobre el programa nuclear iraní.