Edith Zapp relató su experiencia con la música del Indio Solari y Los Redondos, mencionando que, a pesar de no ser fanática, su mejor amiga la llevaba a los recitales. Describió los shows como una experiencia divertida y enriquecedora, que generaba algo en quienes no eran seguidores.
Destacó la importancia de compartir estas experiencias, incluso con quienes no comparten los mismos gustos musicales. La anécdota con su amiga, que gritaba "¡Vamos los Redó!", ejemplifica la energía y el ambiente de los recitales, y cómo la música generaba una conexión especial.