Manifestaciones en Chile culminaron con 35 detenidos y 6 heridos tras enfrentamientos con la policía en Santiago. El presidente Antonio Kast calificó los choques de dramáticos y llamó a defender la democracia frente a fuerzas organizadas.
Durante un encuentro con alcaldes, el mandatario instó a rechazar la violencia en futuras movilizaciones. La marcha, convocada por la CONFED y apoyada por organizaciones como el Colegio de Profesores, la ACES y la Coordinadora Feminista 8M, se desarrolló mayormente de forma pacífica.