La discusión se centró en la polémica generada por las declaraciones que minimizan la distinción entre homicidio y femicidio, en el contexto del brutal femicidio de Agostina en Córdoba. Se criticó la postura de que "la vida de una mujer no vale más que la de un hombre", argumentando que la condena por femicidio es más grave debido a la vulnerabilidad de la víctima y que negar esto es "no entender absolutamente nada ni a dónde va el mundo".
Se hizo hincapié en que la conquista de una condena superior por femicidio fue un logro de las mujeres y que no entender la protección frente a la vulnerabilidad es "quedarse en una era precámbrica". Se calificó de "verdadera vergüenza" la actuación de un fiscal en Córdoba por estar durmiendo mientras estaba de guardia.
Finalmente, se convocó a una nueva marcha de mujeres a las 5 de la tarde, destacando que no es solo un reclamo femenino, sino que los varones también deben acompañar, haciendo hincapié en que la lucha es "contra los feminicidas, contra la violencia machista" y no contra los hombres en general.