En el Día de la Dona, se observa una disminución en las ventas en panaderías y locales gastronómicos debido a la recesión económica. A pesar de las promociones, como donas a $700 por $500, la gente parece priorizar otros productos o directamente no comprar.
Los comerciantes buscan estrategias para atraer clientes, pero la falta de poder adquisitivo es un obstáculo significativo. Se menciona que los argentinos prefieren medialunas y tortas fritas sobre las donas, aunque estas últimas tienen su público.