Se destaca el acrecentamiento de capitales nacionales y la "internacionalización de los negocios" durante el gobierno de Javier Milei, lo que algunos interpretan como la creación de una burguesía nacional.
Se menciona un impresionante crecimiento en la facturación de empresas locales, superando los mil millones de dólares anuales en algunos casos.
A pesar de los elogios, se sugiere la necesidad de analizar con detenimiento algunos aspectos de este crecimiento económico.