Se cuestiona la inacción policial ante las actividades sospechosas en la casa de Barrelier, a pesar de que hace un año una mujer ya había denunciado un intento de abuso por parte de él en el mismo lugar.
Se sugiere que la casa podría haber estado involucrada en la venta de drogas y que podría existir un encubrimiento debido al poder de Barrelier. La subestimación del caso por parte de las autoridades, tildándolo como una fuga de una "nenita con un noviecito", es criticada.