La crisis de combustible en Pakistán se agrava debido al vertiginoso aumento de los precios del petróleo y las medidas de austeridad implementadas por las continuas tensiones en Oriente Medio. La escalada regional ha impactado la seguridad energética mundial.
Las interrupciones en el transporte marítimo del Estrecho de Ormuz, crucial para el 20% del petróleo y gas licuado global, han disparado los precios y dificultado las importaciones. Pakistán ya había anunciado medidas de austeridad ante la inestabilidad regional.