La búsqueda de evidencia en el caso Agostina se intensifica con nuevos allanamientos en la casa de Claudio Barrelier en Córdoba. Los investigadores creen que podría haber más material genético y buscan corroborar información clave.
Se investigan tres ejes principales: la identidad de Franco, la amenaza que recibió Agostina un mes antes de ser asesinada y las tres semanas en las que dejó de ir al colegio. Se busca determinar la conexión de estos hechos con Barrelier, quien no estaría colaborando con la justicia a pesar de que el cuerpo fue encontrado y él se ha quebrado.
El testimonio de Soledad, dueña de un bar, revela que Barrelier solicitó un auto para llevar ropa a su tío, prometiendo regresar en una hora y media, un tiempo considerado imposible para realizar todas las tareas necesarias. Esto, sumado a la limpieza del vehículo realizada por su hijo Lautaro, genera sospechas.