Se critica la falta de intervención policial para allanar y cerrar la casa de Barrelier, a pesar de que ya existían antecedentes de violencia y actividades sospechosas en el lugar.
Se sugiere que la subestimación del caso, posiblemente influenciada por el machismo, llevó a no tomar medidas preventivas que podrían haber evitado el femicidio de Agostina.
La inacción policial ante hechos flagrantes y la normalización de la violencia en la zona evidencian una falla sistémica que permite la continuidad de estas situaciones de riesgo.