Nuevas revelaciones complican la situación del ex concejal Ricardo Moreno en el caso del femicidio de Agostina. Se descubrieron más vínculos entre Moreno y Claudio Barrelier, el principal acusado, incluyendo el ascenso de Barrelier como barra brava de instituto dentro de la municipalidad de Córdoba, donde sus antecedentes no eran conocidos.
Se destapó que Moreno habría ingresado a 20 personas, e incluso se menciona un audio donde habla de 500, a la municipalidad. Además, se supo que Barrelier, quien se presentaba como delivery, es técnico en iluminación y electricidad, y trabajó en el videoclip de la hija de Moreno, a quien el ex concejal también habría metido a trabajar en la empresa provincial de energía de Córdoba, EPEC, en un puesto alto.
Ricardo Moreno intentó desvincularse de Barrelier en una nota, afirmando que no tenía ni su teléfono y que era "simplemente un pibe que se acercaba a los actos". Sin embargo, los nuevos datos revelan una red de favores y movimientos de dinero dentro de la municipalidad, donde Moreno conseguía contratos para su hija y empleaba a personas que luego trabajaban en sus producciones.
La Legislatura de Córdoba ha solicitado un informe para investigar las contrataciones de la hija de Ricardo Moreno como cantante, Paula Pulin Moreno, y determinar si existieron pagos irregulares. Los vecinos de la vivienda donde Barrelier se sentaba con barrabravas y colgaban banderas, expresaron miedo de hablar debido a los vínculos del acusado. La palabra "vínculos" ha sido central desde el inicio de la investigación, y la falta de disculpas de los funcionarios agrava la situación. La investigación ahora se centra en los movimientos de Ricardo Moreno desde 2020 a la fecha para esclarecer la trama política detrás de este brutal femicidio.