La jueza de familia de Rosario, María José Campanella, continúa con su labor de búsqueda de familias para niños en proceso de adopción. Tras el exitoso caso de Nata, ahora se enfoca en Víctor, un niño que llegó a la residencia a los 7 años y ha mostrado una gran capacidad para expresar sus sentimientos.
Campanella describe a Víctor como un niño de "puro corazón", dulce y tierno, que ha aprendido a abrirse y expresar lo que necesita. La jueza enfatiza la importancia de estas oportunidades para el crecimiento de los niños y destaca que, a diferencia de Nata, Víctor no tiene requisitos específicos sobre la ubicación geográfica de la familia adoptiva, buscando una familia en cualquier parte del país.
Víctor tiene tres hermanos: dos más pequeños que están en proceso de vinculación con otra familia y uno más chico que aún convive con él. La jueza menciona que, si bien el vínculo con sus hermanos podría ser beneficioso, la prioridad es encontrar una familia que desee adoptarlo.