Se subraya la necesidad de mejorar la información y la comunicación en los procesos de adopción, visualizando a cada niño de manera individual y presentando sus historias de forma clara.
Se busca que las convocatorias públicas no sean solo textos, sino que permitan conocer realmente a Víctor y a otros niños, mirándolos como lo que son: niños. Esto ayudaría a derribar mitos y facilitar la conexión con posibles familias adoptivas.