Una clienta se acerca a la joyería con la intención de vender algunas de sus pertenencias para capitalizarse y poder abrir su propia peluquería. Entre los objetos se encuentra un reloj de cerámica, de estilo deportivo pero fino, con máquina skeleton, que le regaló su marido.
También trae un lingote de oro de 10 gramos. La clienta explica que ya ha comprado algunas herramientas y que planea montar la peluquería en el garaje de su casa. Espera que la venta de estas piezas le permita avanzar con su proyecto.