Las sanciones impuestas por Washington a Gaesa, el conglomerado cubano controlado por militares que maneja gran parte de la economía de la isla, han obligado a grandes franquicias de tarjetas de crédito como Visa y Mastercard a anunciar su salida de Cuba. Las firmas extranjeras tienen hasta este viernes para demostrar que no tienen vínculos con Gaesa.
Esta interrupción se relaciona directamente con la orden ejecutiva número 14404 del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, del primero de mayo, que busca asfixiar la economía cubana. Con esta decisión, Cuba se ve imposibilitada de recibir ingresos por la comercialización de bienes y servicios a través de tarjetas internacionales de amplio alcance.
Ahora, los turistas que visiten la isla solo podrán pagar en efectivo, con tarjetas prepago nacionales o con tarjetas internacionales de uso limitado como UnionPay y Mir. La salida de Visa y Mastercard representa otro golpe para la ya diezmada industria turística cubana y aumenta la penuria en las calles, debilitando al gobierno cubano de corte socialista.