Meliá Hotels International, la cadena hotelera española, anunció su retiro de la gestión de 15 hoteles en Cuba debido a "factores geopolíticos, jurídicos y económicos". La decisión responde a la vinculación de estos hoteles con el conglomerado militar cubano Gaesa, y a la fuerte presión ejercida por Estados Unidos.
La medida se enmarca en un contexto de sanciones de Estados Unidos a Cuba, afectando directamente a empresas que operan con Gaesa. La situación se agrava por el colapso energético en la isla, que dificulta la operación de los hoteles, mientras la población sufre cortes de electricidad constantes. Esta salida se suma a una acción similar de Iberostar con 12 de sus hoteles en Cuba.
Las presiones de la administración Trump, que estableció el 5 de junio como fecha límite para que las compañías hoteleras extranjeras se desvinculen de Gaesa, buscan impactar la economía cubana. Políticos como Marco Rubio exigen más sanciones, mientras Cuba enfrenta una crisis económica y energética que afecta gravemente a sus ciudadanos y al sector turístico.