La investigación del caso Agostina revela un entramado de conexiones entre el acusado, Barrelier, y la política de Córdoba. Se detalló que Barrelier no solo era empleado municipal con un contrato de becario en el área de tránsito desde 2021, sino que también se desempeñaba como militante, asesor de una de las hijas del concejal Moreno y hasta como fotógrafo personal del edil.
Documentos oficiales del municipio de Córdoba muestran que, días antes del crimen de Agostina, se inició el trámite para ascender a Barrelier a planta permanente, brindándole mayor estabilidad laboral y un mejor salario. Este proceso, fechado el 21 de mayo de 2026, generó controversia debido a los antecedentes de Barrelier, quien había sido detenido por secuestro extorsivo menos de un año antes.
A pesar de tener antecedentes penales y una causa por delitos sexuales abierta, los documentos municipales indicaban que Barrelier contaba con apto psicofísico y certificado de antecedentes penales sin anotaciones. La renuncia del concejal Moreno, quien lo había promovido, se produjo en medio de la presión política y la indignación generada por estas revelaciones, buscando evitar su expulsión total del ámbito político.