El precio del petróleo se ha estancado nuevamente cerca de los 100 dólares, en un contexto de inestabilidad en el sector energético global debido al conflicto en Medio Oriente y el bloqueo del Estrecho de Hormuz. El barril de Brent, por ejemplo, subía cerca del 2% y oscilaba en torno a los 98 dólares.
Esta situación genera presión sobre los precios de los combustibles y mantiene en vilo las decisiones de las petroleras locales. A pesar de los acuerdos para sostener los precios, la falta de resolución del conflicto podría llevar a un nuevo traslado de valores a los surtidores.