El caos en el servicio del Tren Belgrano Norte no solo se traduce en demoras y desinformación, sino también en situaciones de acoso y vulnerabilidad para las mujeres que viajan. En medio de la precariedad del servicio, con formaciones abarrotadas y falta de seguridad, varias pasajeras denunciaron haber sufrido acoso en los vagones. Una de ellas relató un incidente reciente donde un hombre la apoyó en el tren, generando una situación de gran incomodidad y peligro.
Las mujeres entrevistadas expresaron su indignación ante la constante exposición a este tipo de situaciones, especialmente después de la movilización del "Ni Una Menos". Destacaron la necesidad de viajar con una "coraza" y la importancia de apoyarse entre ellas para sobrellevar el día a día. Subrayan que esta problemática es recurrente en el transporte público y que, a pesar de las denuncias, no se observan mejoras significativas en la seguridad y las condiciones de viaje.
La falta de información sobre los horarios, la ausencia de pantallas y altoparlantes, y la mala señalización con códigos QR desactualizados, se suman a la preocupación por la seguridad. Las usuarias lamentan que, a pesar de pagar tarifas cada vez más altas, el servicio no mejora y las deja expuestas a situaciones de riesgo y maltrato.