Se reportaron dos incidentes de violencia a bordo de aviones. En Aeroparque, una mujer se negó a pagar el exceso de equipaje y, tras abordar el avión, mordió a un policía de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que intentaba detenerla, resultando finalmente aprehendida. La pasajera había intentado subir al avión sin abonar el costo adicional por su equipaje.
En otro caso, un hombre a bordo de un vuelo de Puerto Rico a Chicago sufrió un brote psicótico e intentó abrir la puerta de emergencia del avión en pleno vuelo, una acción imposible debido a la presión de la cabina. A pesar de los esfuerzos de la tripulación y pasajeros por reducirlo, el hombre continuó con su comportamiento errático, intentando orinar en el piso del baño y agredir la puerta de la cabina del piloto. Finalmente, fue reducido y estranguló a un tripulante, lo que forzó al avión a realizar un aterrizaje de emergencia en Miami. Un campeón de jiu-jitsu que viajaba como pasajero fue quien logró inmovilizarlo con precintos.