El presidente Milei defendió su facultad constitucional para nombrar y retirar pliegos de jueces, sosteniendo que si puede proponer y designar a un magistrado, también puede arrepentirse y retirar el pliego sin necesidad de justificación alguna.
Esta postura se da en medio de la discusión en el Senado sobre la aprobación de pliegos judiciales y la tensión generada por la designación de la jueza Micheli, a quien el mandatario no desea nombrar.