La empresa hotelera española Meliá Hotels International ha decidido dejar de operar y comercializar de forma inmediata los 15 hoteles que mantenía en Cuba. La decisión se fundamenta en el "contexto geopolítico, social, legal y económico" de la isla.
Según informó la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la filial de Meliá, Ilapela (entidad portuguesa), concluirá de forma inmediata la prestación de servicios de gestión y comercialización, así como la cesión de uso de marcas hoteleras. Estos movimientos se producen pocos días antes de que expire el plazo fijado por Estados Unidos para que las empresas extranjeras desvinculen sus lazos económicos y empresariales con Cuba y las empresas del conglomerado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (GAESA), para evitar represalias de la administración de Washington.
El turismo, un sector esencial de la economía cubana, arrastra una crisis desde la pandemia del coronavirus, agravada por la presión estadounidense y el bloqueo petrolero. En los primeros cuatro meses del año, Cuba recibió 328.000 turistas internacionales, un 55,8% menos que en el mismo periodo de 2025, lo que confirma el "derrumbe del turismo" en la isla.