En un informe, la madre de Barrelier lo defiende y acusa a la mujer que prestó el auto utilizado en el crimen. Afirma que su hijo no tiene nada que ver y que ella también está ayudando a su hermano. Expresó su dolor y la certeza de que su hijo y todos los implicados pagarán por lo sucedido.
La madre de Barrelier señala directamente a la dueña del auto, Sol, indicando que "tiene que estar detenida porque ella es cómplice". Asegura que el vehículo fue prestado a Barrelier a pesar de que la dueña sabía que él estaba siendo investigado por la policía.
Los peritos continúan recolectando huellas en la casa donde ocurrió el hecho, buscando datos y otras responsabilidades más allá del detenido. Se busca a posibles cómplices y se hace responsables a las personas que habitaban la casa en el momento del suceso.