En el marco de la investigación por el crimen de Agostina, se reveló que el bar Guachita, epicentro de varios eventos relacionados con el caso, era recomendado como punto turístico por la municipalidad de Córdoba, a pesar de haber sido clausurado en múltiples ocasiones por irregularidades. El municipio lo incluyó en su sitio oficial como un lugar destacado para visitar.
Esta situación genera interrogantes sobre la coherencia de las acciones municipales, ya que por un lado lo promocionaban y por otro lo clausuraban por graves deficiencias en higiene y seguridad, instalaciones eléctricas irregulares, falta de señalización, elementos de seguridad vencidos y modificaciones estructurales no declaradas.
La controversia aumenta al conocerse que el bar ya tenía antecedentes de inspecciones y clausuras en 2025 y marzo de 2026 por infracciones como espectáculos públicos no autorizados, exceso de capacidad y ruidos molestos. Los periodistas cuestionan la postura de la política local, sugiriendo que intentan desvincularse del caso.