En Córdoba, el boliche bailable "Guachitas Bar" fue clausurado tras una inspección municipal. Este local, que funcionaba con habilitación de pub, es propiedad de la mujer del Ford K Negro, identificada como quien prestó el auto a Barrelier, el principal sospechoso en el caso Agostina. La mujer fue vinculada al caso por facilitar el vehículo con el que se descartaron los restos de la joven.
La querella, en representación del padre de Agostina, solicitó la imputación de esta mujer por entorpecimiento y encubrimiento. La propietaria del bar ha declarado que le arruinaron la vida y el negocio debido a la repercusión del caso en redes sociales, aunque sostiene que no tiene relación con el suceso y que no era pareja de Barrelier en ese momento. Sin embargo, la justicia posee información que contradice su versión.
Se reveló que la mujer le habría prestado el auto a Barrelier bajo el pretexto de llevar ropa a un tío internado. Tras la devolución del vehículo, la mujer lo acompañó a comprar materiales, una situación que el periodista califica de "muy rara".