En un giro sorprendente, la justicia argentina, específicamente Comodoro Py, ha declarado que no posee los equipos ni la tecnología necesaria para realizar la trazabilidad de transferencias en el caso Libra, un año y medio después del inicio de la investigación. Querellas y la Comisión Investigadora de Diputados han avanzado significativamente más que el fiscal Eduardo Tayano.
Agustín Rombola, una de las querellantes clave, calificó la excusa de la fiscalía como "una mentira tan obvia" y "flagrante", sugiriendo una intención de encubrir el delito y no investigarlo. Rombola afirmó que él mismo realizó la investigación utilizando herramientas gratuitas y que el costo de la suscripción anual para la tecnología necesaria es de 5000 dólares, una suma insignificante comparada con otros gastos gubernamentales.
Rombola ironizó que con la "tarjeta Adorni del 2015" se podrían pagar 600 años de la suscripción, o con el 1% de los viajes de Milei (3 millones de dólares) se cubriría una década del sistema. La situación genera indignación y una falta de respeto hacia la población, según Rombola.
En los últimos días, ha trascendido que una oficina especializada del Ministerio Público Fiscal ya había advertido a Tayano sobre estas deficiencias. La falta de acción y la excusa de la tecnología refuerzan la percepción de un posible encubrimiento en el caso Libra.